¿Qué tengo yo?

1.       ¿Qué tengo yo que mi amistad procuras?

¿Qué interés  se te sigue Jesús mío,

que a mi puerta cubierto de rocío,

pasas las noches del invierno oscuras?

 

¡Oh, cuánto fueron mis entrañas duras,

pues no te abrí!

¡Qué extraño desvarío, si de mi ingratitud

el hielo frío secó las llagas de tus plantas puras!

 

2.       ¡Cuántas veces el ángel me decía:

“Alma, asómate ahora a la ventana,

verás con cuánto amor llamar porfía!

¡Y cuántas, hermosura soberana:

“Mañana le abriremos”, respondía,

para lo mismo responder mañana!

2008 © San Pablo Comunicación SSP