Administradores

Un hombre se marchó a tierras lejanas

y dejó a sus criados cuidando su heredad.

Les dejó en usufructo dinero y confianza

y dijo que algún día pensaba regresar.

 

Somos administradores

de la tierra del Señor.

Somos administradores

de su amor, de su amor.

 

Escrito está que el Señor vendrá.

Escrito está que el Señor pedirá cuentas.

¿Qué hicimos con el amor?

¿Qué hicimos con la pobreza?

¿Por qué vamos por la vida

matando tanta inocencia?

 

Algunos esconden los talentos

y viven de espaldas al dolor.

Ignoran al que sufre, acallan su conciencia,

y avanzan por la vida sin riesgo y sin sudor.

 

2008 © San Pablo Comunicación SSP