A ti, Jesús

Busqué durante tanto tiempo la Vida y la Verdad,
y ciego hasta morder el polvo soñé lejos de ti, Jesús.
Tu luz me hizo ver el camino del verdadero Amor
y ya no puedo vivir sin ti, me robaste el corazón.

Prefiero perderlo todo por conocerte
y así parecerme a ti en vida y muerte.
Bendita carrera de Amor hasta alcanzarte a ti,
olvido lo que hay atrás, sigo adelante.

¡Cuánto te quiero, mi Jesús, cuánto te quiero!;
¡cuánto me quieres, mi Jesús, hasta la muerte!.
¡Cuánto te quiero, mi Jesús, cuánto te quiero!;
¡cuánto me quieres, mi Jesús!.


Jesús..., Jesús...
Jesús..., Jesús...

No vivo yo, sino tú, en todo mi interior.
Deseo partir y estar contigo siempre.
Hablar sólo de ti mi Cristo, crucificado;
Dame tus sentimientos, dame tanta alegría,... resucitado.

Porque para mí la vida es Cristo, mi Señor.
Y llevar así, por todo el mundo,
el abrazo que me diste un día, mi Señor.
Que arda la tierra en este gozo y alegría.

Pobre, pobre y débil soy, tan pequeño soy,
que fijaste tu mirada en mi corazón.
Tan pequeño soy, nada y frágil soy,
mi miseria te sedujo mi Señor.

¡Cuánto te quiero, mi Jesús, cuánto te quiero!;
¡cuánto me quieres, mi Jesús, hasta la muerte!.
¡Cuánto te quiero, mi Jesús, cuánto te quiero!;
¡cuánto me quieres, mi Jesús!,... y conocerte.

¡Cuánto te quiero, mi Jesús, cuánto te quiero!;
¡cuánto, cuánto me quieres, mi Jesús, hasta la muerte!.
¡Cuánto te quiero, mi Jesús, cuánto te quiero!;
¡cuánto, cuánto me quieres, mi Jesús!,... y conocerte.

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