Me elegiste

Señor, tú me sondeas;
Señor, tú me conoces;
Señor, cuando me siento o me levanto,
Señor estás aquí, Señor.
Jesús, penetra hoy mis pensamientos.
Jesús, mis sendas te son familiares.
Señor, no ha llegado la palabra a mi lengua
y tú conoces mi voz.

Te doy gracias, Dios,
por haberme elegido.
Te doy gracias, Dios,
por hacerme feliz.

Te doy gracias, Dios,
por ser tu preferido.
Te doy gracias, Dios,
cantaré para ti.


Señor, si escalo el cielo;
Señor, allí estás tú.
Señor, y si me encierro en el abismo;
Señor, allí estás tú, Jesús.

Si vuelo hasta el margen de la aurora
o emigro a los confines del mar,
allí me alcanza tu mano y me sostiene
y me eliges para amar.

Creaste mis entrañas,
me buscas un cobijo,
me abrazas como al hijo,
me tejes con amor.

En el seno materno
me escoges y me alientas,
conoces mis flaquezas,
me tejes con amor...
con amor...

Te doy gracias, Dios...

Te doy gracias, Dios.
Te doy gracias, Dios.

2008 © San Pablo Comunicación SSP