Los sentimientos de Jesús

Tengan entre ustedes el mismo sentir,
sentimientos de Cristo Jesús
que, aún con su divina condición,
no retuvo ser igual a Dios
y de sí mismo él se despojó,
siervo de todos se volvió.
Se hizo hombre, se hizo como tú
y por nosotros se humilló... hasta la cruz.

Que haya entre ustedes siempre un mismo amor,
un pensamiento, un corazón,
que no hagan nada por rivalidad,
por vanagloria o envidia.

Que la humildad los lleve a admirar
lo superior de los demás.
Que nadie busque sólo el propio bien
sino el bien de los demás... como Jesús.

Tengan entre ustedes el mismo sentir,
sentimientos de Cristo Jesús.
Él se ha humillado hasta la muerte,
hasta la muerte en la cruz.

Por eso Dios mismo lo exaltó
y le ha dado el más alto honor,
nombre sobre todo nombre se le dio
para que al nombre de Jesús
toda rodilla se doble y toda lengua confiese
para al gloria de Dios padre que Jesús es el Señor.

2008 © San Pablo Comunicación SSP