Cuando era un niño

Cuando era un niño pensaba y hablaba como un niño,
un pensamiento y una razón pero infantil.
Cuando era un niño el amor era cosa fantasiosa:
hadas y duendes y cuentos con un final feliz.

Pero al llegar a ser un hombre,
dejo de lado lo que es de niño,
miro al amor con otros ojos,
para arriesgarme a creer...

Que el amor es paciente, es servicial,
es ser bondadoso, es no tener ninguna envidua.
No ser presumido, no ser orgulloso,
es no irritarse, no tomar en cuenta el mal.

Todo lo excusa, todo lo espera,
todo soporta y todo lo cree.

El amor no se engríe, es decoroso,
no es injusticia,
se alegra con la verdad.

Tener amor es sufrirlo todo,
creerlo todo y soportarlo todo.

El amor nunca dejará de ser.

Cuando era un niño pensaba y hablaba como un niño,
un pensamiento y una razón pero infantil.
Y ahora como hombre dejo de lado lo de niño,
veo el amor y me arriesgo a creer.

2008 © San Pablo Comunicación SSP