Villancico peregrino

María, dime por qué
mantienes ese sonrisa
si eres madre peregrina,
si tu niño frío pasa.
María dime por qué
no te sientes engañada
si el Dios que te prometió
darte un hijo bendecido
te lo ha entregado sin casa.

ESTE NIÑO NACIDO,
NIÑO BENDITO,
NIÑO DE DIOS,
TIENE EL MUNDO POR CASA
Y A QUIEN LO ENCUENTRA,
LE ANUNCIA LA SALVACIÓN (BIS).

No te molesta, José,
después de tantas promesas,
de acoger raras palabras
en aquel sueño profundo.
No te molesta, José
tragar polvo en el camino,
tener que huir por el mundo
creyendo que hay buena nueva
en un niño vagabundo.

2008 © San Pablo Comunicación SSP