Padrenuestro

Padrenuestro, tú, que dicen vives tranquilo allá en el cielo,
no dejes nunca de bajar a nuestro suelo.
Padrenuestro, Santo es tu nombre y santos tus desvelos
por no entender tu voluntad en la Tierra y en el Cielo.

DANOS LA OPORTUNIDAD
DE ENCONTRAR LA FORMA DE GANAR EL PAN
SIN QUE ESO TRAIGA EL HAMBRE AL SER HUMANO.
Y COMPRENDE NUESTRO MAL,
A VER SI ASÍ DEJAMOS
YA DE MALTRATAR, DE ODIAR,
DE REPROCHAR LAS FALTAS DE MI HERMANO.

Padrenuestro, no permitas que cedamos ante el miedo
y líbranos de todo mal, bajo tu seno.

2008 © San Pablo Comunicación SSP