Alzo mis ojos

A LOS MONTES ALZO MIS OJOS,
DE DONDE VENDRÁ MI SOCORRO.
MI AUXILIO VIENE DE YAHVEH QUE CIELO Y TIERRA ME DIO.

Yahveh es mi guardián, la luz del sol no me hará daño,
mi sombra y mi dicha es el Señor, la luna de noche
no me hará temblar porque aguarda mi Dios.

Yahveh es mi guardián, Él guarda mi alma de todo mal,
acompaña mi vida con su amor,
ahora y por siempre.

2008 © San Pablo Comunicación SSP