Anunciada

En mi seno te sueño y en sueños me hablas como un rumor de pájaros abriendo el alba.Me recorres los meses de la esperanza con un pulso de sangre maravillada. Desde el primer instante llena de gracia, tuve toda hermosura para entregártela (bis).

Si ahora quieres mis ojos para tu cara, mi andar sencillo y leve de brisa y agua. Pídeme que en espera de que llegaras desde siempre lo guardo limpio de mancha.Pídeme, que no tengo ni oro ni plata, sino amor que me sobra y estas alhajas: (bis) sueños para tu sueño, para tus lágrimas, rocío entre los juncos de mis pestañas.

Y esta voz que aún no tienes, viva Palabra, escrita con minúsculas en mis entrañas. ¿Qué habrá en mí que no fuere rosa entregada, si donde yo me acabe tú comenzaras? Pídeme, que por darte quedo sin nada. Y a San Gabriel le dije: “He aquí la esclava”.

2008 © San Pablo Comunicación SSP