Querida

Ausencia y derroches de olvido
serena tormenta sentida
viviendo el corazón de noche,
de largo esperando vestida…
De gala, y la cena servida,
y en la sala, sola, se quedó dormida…

Olvida y no olvida la vida,
Y el hoy le parece mentira,
aguarda el sol de esta noche
que aún la mantiene perdida…
pasión solitaria y baldía,
desorientada y oscura partida.

Cansada va siendo ella misma
aliada del tiempo y sin prisa
A quien la quiere, sacrifica,
pero va sanando su herida.
Herida, dolida…

Con el corazón amarrado
y el miedo al borde de bondades
ansiosa mantiene su duelo:
es ella con sus libertades…
Herida, vivida, sentida, querida…

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