Como un niño

Señor mi corazón no es ambicioso
ni mis ojos altaneros,
no pretendo grandezas
que superan mi capacidad, que superan mi capacidad.
Señor, quiero callar mi loco razonar
y modero mis deseos
como un niño en brazos de su madre.

Espera Israel en el Señor,
ahora y por siempre (bis).
Espera Israel en el Señor,
como un niño en brazos de su madre.

2008 © San Pablo Comunicación SSP