Llama de amor viva

Cuando creo que te tengo y te acaricio,
te me escurres por los dedos como el aire,
siendo Tú quien me acaricia con la brisa,
nunca, nunca como acarician los hombres.

En mi corazón oía tus palabras
y el recuerdo de ellas no me deja en paz.
Es más fácil caminar viendo el camino,
pero, Amigo, la fe es andar un poco a tientas
y otro poco con el fuego que Tú enciendas.

Oh, llama de amor viva,
tan profunda y a la vez tan fugitiva.
Oh, llama de amor viva,
me has herido y solo vivo para hallarte,
me has herido y solo vivo para verte.

2008 © San Pablo Comunicación SSP