Emaús

Cada vez que nos ponemos en camino hacia Emaús;
en el diálogo sincero de corazón a corazón;
cuando buscamos sentido al mundo y su dolor;
cuando abrimos nuestros ojos, mirando alrededor;
en la pregunta profunda, en la íntima amistad;
aunque no te reconozcamos, estás presente Tú.

Jesús, Señor de Emaús, Dios de la historia, Dios del amor;
Jesús, Señor de Emaús, resucitado, a nuestro lado.

Cada vez que decidimos escuchar y compartir;
acogiendo al extranjero sin juzgar ni preguntar;
en el abrir nuestra vida invitando a los demás
a sentarse a nuestra mesa para comer de nuestro pan;
cuando el corazón se enciende porque se ha sabido dar;
aunque no te reconozcamos, estás presente Tú.

Jesús, Señor de Emaús, Dios de los pobres, Dios del amor;
Jesús, Señor de Emaús, resucitado, a nuestro lado.

Abre, Señor, nuestros ojos, abre nuestro corazón;
abre también nuestras manos, fortalece nuestros pies;
al escuchar tu Palabra, mientras partimos el Pan;
que vida y eucaristía son tan sólo una unidad;
cuando recorremos juntos el camino hacia Emaús;
aunque no te reconozcamos, estás presente Tú.

Jesús, Señor de Emaús, Dios de la vida, Dios del amor;
Jesús, Señor de Emaús, resucitado, a nuestro lado.
Jesús, Señor de Emaús, Dios de la historia, Dios de la paz;
Jesús, Señor de Emaús, resucitado, a nuestro lado.

2008 © San Pablo Comunicación SSP