El Alfarero

1. Levántate, ve al taller del alfarero
que allí mismo te hablaré
y en silencio al corazón
con palabras sin voz que mejor entiendas.

2. Bajé, y junto al torno
trabajaba una vasija
que en sus manos se rompió
y Él volvió a empezar como le pareció
un cacharro nuevo.

Haz de mi Señor lo que tu quieras,
soy barro que modelas con amor,
arcilla y arena,
obra de tus manos,
tu entraña creadora me pensó.

3. Renacer, del sueño del artista,
resurgir de las cenizas
sin doblez el alma,
sin heridas la esperanza
y volver a empezar.

4. Reescribir, con renglones torcidos,
un camino decidido
y ahora a tu manera
transformar lo que fuera
en canción que vendrá.

Haz de mi Señor lo que tu quieras...

 

2008 © San Pablo Comunicación SSP