Tu nombre dulcísimo

¡Jesús!

¡Oh mi Jesús!

¡Jesús!

Jesús, imprimes en mi corazón

tu nombre dulcísimo,

que llevo siempre en mí.

“Yo soy t􀂧 Jesús, que, encer􀂢ado

en la pequeña celda de t􀂧 corazón,

quiero quedarme para siempre en ella,

porque soy t􀂧 vida”.

Tú eres mi Jesús, que, encer􀂢ado

en la pequeña celda de mi corazón,

quieres quedar􀂥e para siempre en ella,

porque eres mi vida.

Amado mío, Jesús,

g􀂢abaste en mi corazón

t􀂧 fi g􀂧ra y t􀂧 her􀂙oso nombre.

Como la cera recibe el sello,

así mi corazón recibe

la impronta de t􀂧 nombre bello.

¡Jesús!

2008 © San Pablo Comunicación SSP