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El silencio del músico

Martín Valverde

Definitivamente Dios sabe cómo trabajar con los jóvenes impacientes por aprender música, sólo hace falta volver a la fuente de comunicación y empezar todos en el mismo espíritu que paradójicamente es el silencio.

El silencio es tan importante porque nos ayuda a entender que una canción cantada a destiempo, cuando no estamos en sincronización con Dios, desafina.

Cuesta trabajo. A los jóvenes no les gusta guardar silencio ni por un segundo: absortos en el radio, los discos, la televisión, computadora y los mismos estudios mantienen ocupada la atención del joven... porque no les gustaría los que escucharían.

Hace falta atreverse a escuchar el silencio, enfrentar la realidad. La clave está en no apresurarse, en este caso a obtener bellos sonidos y canciones a la par de una guitarra.

El silencio es esencial, pero esto no quiere decir que sea lo único, el Señor nos enseña con sabiduría cuándo se debe callar y cuando se debe hablar (o cantar).

Si quieres entregar tu música al servicio del pueblo de Dios, de su comunidad; necesitas escuchar primero.¿Cómo vas a ayudar si no sabes percibir en qué se necesita de tu ayuda?

Dios quiere ser escuchado también, necesitamos aprender a distinguir su voz de entre las múltiples voces que a menudo nos rodean para poder transmitirla a los demás. Para esto no es necesario tener la mejor o más educada voz ni los más costosos equipos ni la mejor ubicación en la Iglesia.

No luches contra el silencio de Dios, escúchalo, respétalo, vive con él y transmite lo que Él está ansioso por cantar a través de ti.


Fuente: http://www.cristomania.com/archivo/articulos/2001/abril2001.htm

 

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muchas gracias me ha sido de mmucha ayuda !! :)

luis esquivel

 

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