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Entrevista a Emilia Arija

Diego Ayerra

Emilia tiene una voz cálida; muchos crecimos y fuimos dando pasos en la vida con sus canciones, canciones de paz, de oración, canciones de cabreos y reconciliaciones.

Emilia vuelve con un nuevo disco después de unos cuantos años para recordarnos que todo puede ser diferente, para cargarnos de esperanza y también para revolvernos por dentro.

Cada vez que intento hacer una introducción a cada una de estas entrevistas intento dejar recuerdos o describir lo que ha supuesto para mí; alguno en especial, un concierto en Zaragoza, allá por el 94 (nos estamos haciendo viejos), era de noche, Alberto y Emilia, Brotes de Olivo, y Almudena, regalándonos canciones a las cerca de 2.000 personas que seguíamos en silencio sus canciones… Aquella noche fue muy especial para muchos.

Ahora vuelve para volvernos a regalar su voz y parece como si nada hubiera cambiado.

Os dejo con Emilia y lo que nos cuenta de su último trabajo “Sobre las ruinas”.

Primero fue Brotes de Olivo de Palencia, después Alberto y Emilia y hoy, ni corta ni perezosa, después de unos cuantos años, decides sacar este nuevo trabajo, ¿cómo se afronta el hecho de lanzarte tú sola a un nuevo proyecto?

Con mucho miedo, pero con mucha ilusión. No me ha resultado fácil mentalizarme de que puedo llevar adelante un proyecto como éste en solitario, después de tantos años siendo, sobre todo, una mitad. Reconozco que aunque el esfuerzo también es mío, no hubiera sido posible sin tener detrás a Joseju (mi marido), que ha sido quien fundamentalmente me ha estado “abrasando” poco a poco y con paciencia hasta conseguir que tuviera la fe suficiente para sacarlo adelante. A parte de, por supuesto, un buen grupo de amigos que también han estado ahí poniendo mucho cariño y alguna sugerencia de tanto en tanto.

“Sobre las ruinas”. Cuéntanos cómo surge este proyecto. Y ¿por qué “Sobre las ruinas”?

El proyecto se ha ido gestando despacito, sin prisas, desde hace, puede que dos años y medio, y ya un poco más en serio desde, digamos, septiembre-octubre de 2004. Durante la grabación de los coros del disco de Ampa “Punto de partida”. Ahí empezamos ya a hablar un poco más en serio de ir buscando canciones para poder elegir, con tiempo… Y empezamos a implicarnos un poco con Migueli y Juanjo Melero, y después viendo la posibilidad de que San Pablo pudiera hacerse cargo de la producción.

El nombre no ha estado claro hasta que apareció en juego la canción que da el título al trabajo. En principio, no tenía idea clara de título, ni de cómo iba a ser el conjunto de temas. Según han ido apareciendo canciones (no me puedo quejar de los amigos que tengo) fui teniendo las cosas un poco más claras. Y Sobre las Ruinas creo que define muy bien mi situación actual. Por circunstancias ha habido un momento en que he necesitado reconstruir un poco mi vida, recolocar cosas, situaciones, formas de afrontar lo que te va viniendo… y la conclusión es que desde lo que soy y lo que tengo es desde donde tengo que trabajarme, y sacar partido de los recursos que en realidad todos tenemos para encarar las distintas situaciones que la vida te va poniendo por delante.

Hace unos años, creo recordar que en Palencia, en un encuentro de los hermanos de San Juan de Dios,  pudimos mantener una conversación y recuerdo con mucho cariño la forma en la que hablabas de la responsabilidad que supone el cantar canciones de una temática cristiana, o canciones con mensaje, cuéntanos un poco qué ha supuesto para ti este paso.

A mí siempre me ha pesado la sensación de que la gente que te ve en un escenario, que escucha lo que tienes que decir, en cierto modo te puede tomar como referente. Sobre todo cuando, al menos yo, no me considero nada especial, nada “del otro jueves”, como decimos por aquí. Cada uno tiene su sensibilidad, su forma de mirar la vida y su forma de expresar lo que piensa y siente. Pero es inevitable que haya gente que de vez en cuando se mire en ti como en un espejo. Y eso es muy fuerte. Realmente lo que todos deberíamos aprender es a mirar nuestro propio espejo. Todos tenemos dentro los recursos. Sólo necesitamos redescubrirlos o que alguien nos los recuerde. Hasta ahí, vale, pero cuando pasas a ser referente, supone que lo que cantas, lo tienes que asumir. Que no estás narrando cosas que suenen más o menos bien. Son cosas propias. Y perder el pudor de contar cosas tan propias como se supone que se hace al menos en estos ambientes, cuesta. No sé si te he contestado.

En este nuevo trabajo, cuentas con el apoyo de David Santafé, Diego Galaz, Juanjo Melero, Alberto Tostado y un sin fin de personas con una amplia labor
dentro de la música, ¿cómo te has sentido pudiendo disfrutar del respaldo de estos artistas?

Ha sido realmente un lujazo. Lo digo y lo repetiré una y mil veces si hace falta. No podría haber conseguido materializar este trabajo, ya no sólo sin el apoyo, como te decía antes, de quien ha estado “malmetiendo” por detrás para que me decidiera, sino sin el arropo que ha supuesto el cariño que han puesto en el trabajo estos amigos (porque sobre todo son amigos) que has mencionado, sino también Javi Peña, que ha estado aguantando la “neura” de la inseguridad que en un momento dado entra; Héctor Quemada, que me ha ayudado a sacarme partido y buscar registros donde yo no estaba siendo capaz de llegar. Y luego haber podido coincidir (aunque poquito) con Santi Elrich, un musicazo tremendo, o los detalles de Gerardo Ramos, que han dado un punto de calidez a algunos temas… Te puedo asegurar que me siento privilegiada. No se puede pedir más. Sobre todo si añadimos, además a los autores que han ido poniendo a disposición temas, con todo el cariño del mundo, aunque algunos no hayan llegado a entrar en el disco.

¿Cómo ha sido la elección de los temas?, porque por lo que sé habrás dejado alguno en el camino.

Pues no ha sido del todo fácil. A ver, hay temas que según te topas con ellos, estaba claro que quería que estuvieran dentro, como pasó con Sobre las Ruinas, Desnuda, Cuestión de fe o Querida. Incluso con 2 amores 2, que es el punto divertido. Pero ha habido más de uno que me he quedado con ganas de hacer. Más de uno y más de tres. Pero en algún sitio hay que poner el límite. Y luego, intentamos que hubiera más o menos un mismo aire para el trabajo, que en cierto modo, aunque no en temática, tuvieran algo que ver. Y ahí ha jugado un papel importante, por ejemplo, Javi Peña.

Canciones como “Está naciendo un nuevo día”, “Todo está bien”, “Están encendiendo antorchas”, “El camino que hicimos juntos”, son canciones que nos han marcado mucho, cuéntanos, ¿qué queda de todos esos años, y de todas esas canciones?

Antes comentaba que en cierto punto necesité parar y empezar a recolocar las cosas en su sitio. Yo no puedo dejar atrás como si nada todo lo que he vivido en estos años. Soy lo que soy, entre otras cosas, por lo que he sido, visto y vivido. Es una etapa de la que en absoluto reniego, porque he aprendido muchas cosas, y eso es lo que tengo para seguir mirando al frente y en cierto modo, seguir manteniendo ahí un equilibrio. Evidentemente, la vida te hace evolucionar, y no siempre se pueden hacer las cosas como siempre las has hecho. Abres unas puertas y cierras otras, pero la habitación sigue siendo básicamente la misma. Cambia un poco el decorado, pero creo que voy consiguiendo que el ambiente siga siendo cálido y agradable. Al menos a mí no me disgusta… o pocas veces lo hace.

¿Tienes alguna referencia dentro de la música cristiana? ¿Qué artista te gusta?

Parto de la base de que no estoy de acuerdo (lo siento) con la etiqueta de “música cristiana”, porque me parece como ponerle puertas al campo. Para mí hay músicas diferentes para momentos diferentes. Música para escuchar o  música para oír. Quizá porque los conozco, porque no me queda lugar para mitificarlos, aunque sí para admirarlos mucho por lo que hacen, por su capacidad, por su buen hacer… en fin, porque “se me cae la baba” con ellos, y porque aprendo de ellos un montón: Luis Guitarra, Migueli, Javi Sánchez (mira que coincido pocas veces con él, pero cada vez vuelve a ser un descubrimiento), Almudena… en fin. Brotes sigue siendo referente… Siempre hay alguno del que poder destacar algún aspecto, algún tema que te llega más directo. 180º no tienen desperdicio (al menos el disco que salió) En otro ámbito, Norah Jones, Corrs, Diana Krall… Pero vamos, que como decía antes, hay mucha buena música “fuera del circuito” que desde luego no tiene desperdicio.

¿Te mueves en alguna parroquia, movimiento...?

Actualmente no. Y lo echo de menos un montón. No estoy acostumbrada a “racionar” tanto mi tiempo, pero hay que priorizar necesidades. Es una etapa de aprender a decir que no. Yo tengo como prioridad ahora mismo mi familia, intentando compaginar algo de presencia en parroquia, pero me resulta difícil sabiendo que el tiempo de que dispongo no es constante. Pero todo llegará de nuevo. No renuncio. Creo que es importante ser presencia constante y desapercibida en el lugar y el ambiente en que nos movemos.

¿Cómo ves  la Iglesia en estos momentos?

Pasa como en todas las familias: puede que no me lleve bien con absolutamente todos los miembros de mi familia. Puede que no comparta los puntos de vista de todos los miembros de mi familia, pero no por eso deja de ser mi familia. Y es lo que tengo y desde donde creo que tengo que trabajar. Con o sin comprensión. Coincidiendo o no, pero desde dentro. Creo que hay mucha, mucha buena gente trabajando por un mundo más justo con miras más allá que la mera buena y justa intención de las ONGs, intentando dar un sentido distinto a las cosas, a las vivencias. Y es realmente la Iglesia que merece la pena, la que camina al lado y no por detrás de las necesidades de la gente.

“Sobre las Ruinas” pretende apoyar un proyecto por lo que tengo entendido en Guatemala, ¿explícanos en qué consiste?

Enlazando con lo anterior, no puedo evitar sentir admiración por la gente que lo tiene tan claro como para dedicar su vida entera a intentar un mundo más justo, aunque sea en pequeños focos. Uno de esos focos está en Aldea Chapas, en Guatemala. Allí hay una misión en la que se trabaja, entre otras muchas cosas, con minusválidos psiquicos. Aunque no es el único campo. También se trabaja en prevención con chavales, en promoción personal y humana, en educación a todos los niveles, en intentar proporcionar algo tan básico como es una asistencia sanitaria digna… En todo lo que supone dignificar la persona y proporcionar oportunidades de salir adelante.

Se presentó esta oportunidad porque una de las personas que trabajan en este proyecto es mi hermano Juan Manuel, con lo cual, sé de lo que hablo. Sé lo que hay. Y sé dónde se emplea el dinero que se pueda sacar. Sí he de decir que no todo el dinero que salga del disco va para el proyecto, sino sólo de las copias que pueda vender fuera del cauce oficial, fuera de las tiendas. En el resto, como es lógico, no puedo decidir.

Luego van saliendo proyectos más concretos. Por ejemplo, en estas fechas vienen de allá dos personas a operarse de corazón al hospital de Cruces, de Bilbao, gracias a un convenio de colaboración con el Gobierno Vasco. Por estas operaciones piden allá 15.000 € por una y un poco menos por la otra, lo cual, con el nivel de vida que se tiene, es imposible. Y además de la colaboración del Gobierno Vasco en la financiación de la operación, requiere buscar, por ejemplo, fondos para el viaje, alojamiento y mantenimiento de estas dos personas durante su estancia en España, amén del calorcito humano que cualquiera necesita en estas circunstancias, y más cuando estás lejos de casa. Pues algo podremos aportar también, por ejemplo a este tema en concreto (no sólo con el disco. Aprovecho a invitaros a colaborar como mejor podáis en este tema).

¿Cuál es tu próximo proyecto?

Despacito y buena letra. Que acabamos de lanzar éste. Yo siempre dije que iba a ser un trabajo “de estudio”, que personalmente no puedo afrontar ahora mismo fines de semana de conciertos como antes. Cada momento tiene su labor y al revés. Creo que de momento baste con centrarnos, a nivel musical, en preparar una o dos presentaciones (de camino aprovecharemos si es posible para aportar algo más al proyecto), y a nivel personal, creo que me conformaré con conseguir sacar adelante a dos hombrecitos hechos y derechos que sepan ser sensibles ante las necesidades de los demás y responsables con lo que piensen y crean.

Y ahora una sesión de preguntas cortas:

Un sueño:
Un mundo justo.
Un disco: Desaprender
Una canción: ¿Sólo una?
Un libro: Casi cualquiera de Jorge Bucay. Déjame que te cuente, por ejemplo
Una comida: Mientras sea casera… Soy de buen conformar.
Un Hobby: Los puzzles. Me relajan un montón. Y el Quiromasaje (darlo también)
Un color: Naranja
Una esperanza: Que el ser humano no pierda la capacidad de sorprenderse todos los días ni la capacidad de sentir compasión (o con-pasión, como diría un amigo)
Un recuerdo:  Un amanecer en Terriente, en un curso que hice con los Hermanos de S. Juan de Dios. Y toda esa semana allí. Todo un regalo.

¿Quieres añadir algo más?

Mi agradecimiento a todos los que han hecho posible que hoy esté donde estoy y sea quien soy. A San Pablo, en concreto a Maite López y Nacho García, por todo el esfuerzo puesto en ello. Y por supuesto a ti, Diego, por la paciencia conmigo, a toda la buena gente de Gaztetxo.com y a toda la gente con la que me he ido topando.


Diego Ayerra
GAZTETXO.com, 27 de diciembre de 2006

 

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