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Origen del término Música Cristiana Contemporánea

Pablo Santamaría

¿QUÉ QUEREMOS DECIR CUANDO HABLAMOS DE MUSICA CRISTIANA CONTEMPORÁNEA?

Cuando surge una tendencia o movimiento, la humanidad es aficionada a ponerle un nombre que lo acote y defina, aunque muchas veces ese nombre no es el reflejo de las intenciones de sus integrantes originales sino que, a través del tiempo, son los seguidores los que se van acomodando y  en parte volviendo a reformar el significado, a menudo, perdido y original de la nomenclatura.

La Música Cristiana Contemporánea (MCC) son las siglas en castellano del original inglés, Contemporary Christian Music (CCM). Sin una definición clara, parece englobar dentro de sí tanto música cristiana como música pop.
El calificativo de contemporánea le distingue de la música gospel tradicional del sur de los Estados Unidos, mientras que el término cristiano se aplica por su conexión ideológica con el cristianismo.

Una investigación sobre el origen del calificativo nos lleva a situarnos en el final de la década de los 60 con la aparición en los Estados Unidos del  Jesus Movement (Movimiento Jesús). Este movimiento fue, en parte, una continuación del movimiento hippie-protesta protagonizado por la juventud americana en los años sesenta, en el cual muchos integrantes desencantados del movimiento hippie se convierten en  Jesus People (Gente de Jesús) también denominados "Jesus Freaks". (Frikis de Jesús, este último término tiene un carácter peyorativo). Se mantienen muchos ideales y formas de vida hippies pero con un cambio de significado hacia los valores cristianos. Así por ejemplo el famoso "amor libre" se convierte en "amor de Dios" (o de estar enganchado al ácido se pasa a estar enganchado a Jesús).

Por un lado este movimiento de la Jesus People promulgaba la vuelta al cristianismo "primitivo" de las primeras comunidades, renunciando al materialismo y viviendo la pobreza. De ahí que proliferen (primero en Norteamérica y después en Europa ,aunque con menos repercusión), organizaciones de tipo comuna, donde un grupo de personas convive compartiendo todas sus posesiones. Pero por otro lado, criticaban a la Iglesia católica norteamericana a la que incluso consideraban apóstata. De ahí que muchos de los seguidores de este movimiento fueran evangélicos o milenaristas, que creían firmemente en milagros, curaciones, y en las posesiones demoníacas y los exorcismos.

Algunos de los grupos de este movimiento acabaron como sectas destructivas, por ejemplo la famosa secta  Children of God (Los niños de Dios). Pero otros dieron frutos como JPUSA (Jesus People USA), fundado por Jim Palosaari, con un espectáculo musical y teatral, que recorrió Europa.
El movimiento decae en los 80 pero la  Jesus music constituyó la base de la actual industria de la música cristiana contemporánea en América.

Hay que situar la Jesus music como una respuesta de los músicos del ambiente hippie que, al trasladarse al movimiento de Jesús, continúan haciendo el mismo estilo de música pero con un mensaje cristiano (en su origen una música considerada psicodélica).
Esta música no es aceptada por la Iglesia católica americana hasta los años 80. Sin embargo es justo a mediados de los 70 cuando la Jesus Music recibe la atención de los medios de comunicación y en torno a ella comienza a forjarse una industria musical (no es extraño entonces el gran éxito de musicales como Jesucristo Superstar o Godspell, ni la crítica que encierran).

El incipiente mercado necesita un nombre y no parece valerle el de Jesus Music. En 1976 Ron Moore, haciendo una reseña del album de Richie Furay con la Richie Furay Band (I've got a Reason de Asylum Records, 1976), utiliza la expresión CCM para clasificarlo en un artículo de la revista  Harmony Magazine, (bajo el pseudónimo de Blue Samuel Flying).
Poco después el término se asienta definitivamente cuando John Styll funda en 1978 la CCM Magazine que se sigue editando actualmente. John Styll es actualmente el presidente de la GMA, (Gospell Music Association).
En dos años el término que acuñó Ron Moore se ha vuelto histórico, y es utilizado para describir el auge de la industria de la música cristiana. La razón de que Ron Moore utilizara tal termino nos la cuenta el propio artista en una entrevista reciente[1] The music was called "Jesus Music", and "Jesus Rock", and as a writer and a believer, I felt it was not good to use such a special name as the name of a style of music. What would be next? Jesus Shoes, and a Jesus Car?. I always liked the word "contemporary". It is always now. So I started calling the music contemporary christian music.[2]

La recepción del término en España ha sido tardía, y sólo recientemente la editorial San Pablo a incluido una sección en su catálogo que recoja el fenómeno (si bien en Internet otros foros como Trovador o Gaztecho ya se habían echo eco). Eso no significa que no existiera, sino que estaba incluido bajo otras denominaciones como canción juvenil o canción de valores.

Hemos visto como la música cristiana contemporánea no es sólo un invento de la industria para renovarse a sí misma, pero como definición chirría en los oídos de los músicos profesionales en el ámbito "clásico" (que muchos llaman sin ambages "culto"), ya que nada tiene que ver con el desarrollo (y significado) de la llamada música contemporánea.

También desde el punto de vista práctico nos encontramos con el problema de la contemporaneidad, ¿qué será de ella dentro de 20 ó 30 años?. La respuesta, amigo mío, está soplando en el viento...


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[1] Entrevista directa a través del mail. (2005)
[2] Traducción: La música fue denominada "Jesus Music" y "Jesus Rock" y .como escritor y creyente, sentía que no era bueno usar ese nombre especial como el de un estilo de música. ¿Qué vendría después?, ¿zapatos Jesús, coches Jesús?. Siempre me gustó el término "contemporáneo". Por eso comencé a llamar a esa música, música contemporánea cristiana.

 

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