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La música cristiana contemporánea, un fenómeno en expansión

Pablo Gutiérrez

La música cristiana contemporánea

La música cristiana contemporánea y con valores no ocupa hoy, en el panorama musical nacional, el lugar que le correspondería por la amplitud de su destinatario y por la calidad alcanzada en las grabaciones de artistas cristianos. A pesar de ello, la música cristiana presenta un gran potencial, que presumiblemente la hará explotar en los próximos años.

Aunque la música está presente en todas las facetas de la vida: al entrar en una tienda, al ir en el coche, al descansar en casa, en fiestas, celebraciones... lo cierto es que la música cristiana es una gran desconocida. "La música cristiana se mueve un mercado muy discreto. Vender 2.000 copias de un artista ya es un éxito editorial" comenta Maite López, Directora del Departamento Multimedia de San Pablo, sin duda la gran referencia en España en la comercialización de música religiosa. "Aunque es positivo que algún autor de éxito, como Juan Luis Guerra, decida dedicar un disco a Dios - "Para ti" - más allá del hecho puntual, es importante generar hábitos de modo que sea normal que uno oiga música cristiana del estilo que más le guste", apunta Maite López.

Las ventas de CDs de música cristiana en tiendas no superan las 50.000 unidades, cifra escasa si la comparamos con los 49,1 millones de unidades vendidas en el mercado de la música grabada, según los datos del Anuario SGAE 2005. El volumen de negocio de la música en España (datos referidos a 2004) es de 461,7 millones de euros, frente a los menos de 600.000 euros de la música cristiana. "A veces parece raro y a algunos les suena extraña la palabra, pero no hay que tener miedo a hablar de un consumo razonable de música cristiana", concluye Maite López.

Falta de apoyo

Para avanzar hacia ese "consumo razonable", Juan Peris fundó hace doce años Assisi Producciones, que con más de cuarenta títulos en el mercado le otorgan una amplio conocimiento del mundo de la música cristiana. "La música toca a las personas. Si a la música le añades la inspiración evangélica y letras que muevan al compromiso, tendrás un potente instrumento de evangelización" afirma Peris.

Sin embargo el camino es difícil. "Dentro de la música católica hay un apartado de liturgia que sirve bien a esos fines, pero hay otro que, desafortunadamente, no encuentra su lugar", continúa. Las causas son complejas, y a veces influye la poca atención prestada a la música por los propios cristianos sin que se valore adecuadamente su importancia. Todos oímos y por lo general compramos más o menos música, "pero en una familia cristiana, ¿quién compra y oye un CD de música religiosa?" se pregunta Maite López.

Todo ello sin hablar de los problemas de la distribución. Los canales preferentes de venta son las propias actuaciones de los artistas. Las ventas en las librerías religiosas varían mucho, acumulando San Pablo la mayor parte. La radio es escasa, aunque han surgido interesantes iniciativas como David Radio, que emite música religiosa por Internet veinticuatro horas al día.

Sin embargo, si bien las librerías de FNAC y El Corte Inglés tienen estanterías para religión, fallan clamorosamente al no dedicar espacios a la música religiosa. "Sólo llega un goteo" afirma Maite López. "Logramos colocar algún CD aislado, pero por lo general tenemos las puertas cerradas", lamenta la directora del departamento multimedia de San Pablo. Es la pescadilla que se muerde la cola. Como señala Juan Peris, el mercado de música cristiana es "un pequeño reducto con poca capacidad para establecer un crecimiento de la demanda."

Música de valores

En el campo de la música cristiana hay dos categorías importantes: la música para la liturgia, campo que tiene un mercado específico, estable e importante; y la música contemporánea, del estilo que sea: rock, pop o canción de autor. "Ésta última se ve en grandes dificultades para sobrevivir" señala Juan Peris. Sin embargo, no es por falta de calidad; artistas como Migueli, Universo Violento o Luis Guitarra son autores con una amplia carrera y con excelentes composiciones, arreglos y letras.

Abordan temáticas explícitamente religiosas a veces, pero no dudan en enfrentarse a temas sociales y ofrecer una inspiración cristiana a los mismos. Para Juan Peris, "la opción por los pobres y por los que sufren constituye uno de los temas más abordados por nuestros artistas."
 
Tampoco escasean las apuestas arriesgadas y novedosas. Luis Guitarra es pionero de una iniciativa -de alta calidad musical- que son los discos en los que "el precio lo pones tú", vendiendo sobre todo en actuaciones y festivales. Luis Guitarra dedica los fondos obtenidos a programas para inmigrantes, transeúntes, presos, etc. También se destinan a programas solidarios parte de los ingresos obtenidos en otra iniciativa llamada "discos de precio justo". Juanjo Melero, cuyas grabaciones están a la altura de cualquier artista internacional, es el artista que está detrás de Universo Violento. Por menos de diez euros se encuentran doce canciones de altísima calidad, libreto de 24 páginas a color y destino solidario del precio.

Desarrollo norteamericano

Para Maite López, "es clamoroso que para encontrar algo de música religiosa en las grandes superficies haya que ir al sector de música clásica, cuando por ejemplo en EEUU, la música religiosa contemporánea tiene un desarrollo increíble". En efecto, la mundialmente famosa revista Rolling Stone afirmó que la música cristiana contemporánea - denominación eufemística "desarrollada" para no hablar de rock cristiano - es un auténtico "mundo paralelo" con centenares de grupos, solistas, premios, festivales, revistas, libros y listas de éxitos. Ese es el campo en el que se hace posible que una canción como "Jesus walks" obtenga un Grammy (2005) a la mejor canción rap, o que grupos como Audio Adrenaline, con más de diez años de trayectoria y una calidad exquisita lleguen a vender 300.000 copias de un álbum.

Las causas de la diferencias son complejas. En EEUU predomina el protestantismo, que tradicionalmente ha considerado la música como una herramienta crucial para la evangelización, invirtiendo además ingentes cantidades de dinero, lo que ha creado en EEUU una auténtica industria de la música cristiana. "Todo tiene ventajas e inconvenientes" señala Maite López. "Siendo importante que exista una industria y un mercado, lo cierto es que la verdadera evangelización es más lenta y quizá menos espectacular, de ahí que no hay que lamentarse por avanzar poco a poco" concluye.

¿Quién defiende la vida?

Producciones De la Raíz es una discográfica que aglutina las composiciones de más de diez artistas españoles y latinoamericanos. Creada por Luis Alfredo Díaz, es también el "alma mater" del Multifestival David, presente ya en ocho países. Antonio Estevan, Director de Relaciones Externas de La Raíz nos habla de la temática de la música cristiana. "Hay quien afirma que si no hablas de Dios, podrís llegar a más gente. Sin embargo es importante presentarte tal y como eres. Hay que hacer música para la oración y para la liturgia, para hablar a Dios. Luego además, hay que hablar de muchos otros temas. Y aquí tenemos una gran carencia: ¿quién habla de valores?, ¿quién habla del matrimonio?, ¿quién defiende la vida?", se pregunta.

Del artículo publicado en la Revista Alba el 5 de agosto de 2005

 

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