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¿Qué tipo de música tenemos que usar en nuestras celebraciones?

Carlos Seoane

San Pablo en 1Corintios 9,19-23 revela su “estrategia” para evangelizar cuando dice :      ” Me he hecho todo a todos, para salvar a toda costa a algunos” . Seguramente cuando se dirigía a los judíos, lo hacía como tal. Aunque se sabía libre de la ley, la observaba para “ganar” algunos judíos : “Con los judíos me he hecho judío para ganar a los judíos...”. Cuando se dirigía a los gentiles, su metodología cambiaba : “Con los que están sin ley, como quién está sin ley...”. Su mensaje era básicamente el mismo, pero sus métodos eran flexibles. Él tenía muy en cuenta la cultura de la gente a la cual se dirigía, más que sus propios gustos a la hora de evangelizar.

Ahora, podremos hacernos “todo a todos” en lo musical ?. Es evidente que no hay ningún estilo de música que sea aceptado igualmente bien en todos los ambientes. Y me parece que normalmente hacemos lo contrario a lo que dice Pablo, queremos que la Asamblea :” se haga toda a nosotros”, cantando las canciones que a nosotros nos gustan, ya que nosotros somos los que “sabemos” que es lo bueno y lo mejor para ellos.

Pablo abandonaba su comodidad, sus “preferencias musicales”, lo que él pensaba que era lo mejor, para llegar a otros con el mensaje de Jesús, con métodos y “canciones” que a ellos les gustaran más.

Un cantante del coro con pelo muy largo puede provocar rechazo en algunas personas de nuestra comunidad hoy , pero hace algunos siglos hubiera estado de acuerdo a su cultura. Canciones tradicionales que para nosotros son maravillosas y nos ayudan en la oración, serían inadecuadas para una comunidad africana, donde celebran con ritmos mucho más movidos y danzan durante la celebración !

Entonces...¿ qué tipo de música tenemos que usar en nuestras celebraciones? Pablo diría “Dime cómo está conformada la Asamblea y te diré que cantar “. Si nuestra Asamblea está compuesta por gente mayor en su mayoría, un repertorio clásico será lo mejor, pero si la Asamblea está compuesta en su mayoría por jóvenes... es obvio que las canciones no deberían ser las mismas. Si estás en algunos lugares del interior del país, canciones folklóricas pueden ser muy bien acogidas por la Comunidad, pero tal vez no sean valoradas del mismo modo en la Capital Federal.

Dice San Pablo en Romanos 14,1-3 : “Acoged bien al que es débil en la fe, sin discutir opiniones. Uno cree que puede comer de todo, mientras el débil no come más que verduras. El que come que no desprecie al que no come ; y el que no come tampoco juzgue al que come, pues Dios le ha acogido ”. Si me permiten el atrevimiento, voy a reemplazar el comer por la música. “Acoged bien al que es débil en la fe, sin discutir opiniones. Uno cree que puede cantar cualquier estilo musical, mientras otro sólo juzga conveniente el canto gregoriano. El que canta cualquier estilo, no desprecie al que no lo hace; y el que prefiere el canto gregoriano no juzgue al que no lo hace, porque Dios lo ha recibido ”.

Ahora, los invito a viajar a través del tiempo con la imaginación. Nos encontramos en una Comunidad donde se está discutiendo acaloradamente. ¿“Como es posible que permitan que la Misa sea acompañada por ese instrumento mundano e impuro?” dice unos de los miembros más antiguos de la Comunidad, y todos los demás lo apoyan. “¡Esto es un verdadero escándalo !”grita una señora, señalando aquel instrumento musical despectivamente con el dedo índice. “¿ Acaso el obispo está enterado de esto?” preguntaba otro feligrés, visiblemente molesto.

Se estarán preguntando cual será este instrumento que genera tanta oposición, verdad ? Tal vez la guitarra eléctrica ? el saxo ? la batería ?. No. Ninguno de ellos fue el detonante de esta controversia. Está discusión se origina cuando se planteó en la Comunidad en la que estamos “de visita” el uso del órgano, que hoy nos parece muy familiar, pero también fue muy resistido en los primeros tiempos, ya que era el instrumento que acompañaba las “nada litúrgicas” fiestas paganas.

Y del mismo modo que ocurrió con los instrumentos, muchas canciones que hoy nos parecen “tradicionales”, fueron novedosas (y por lo tanto “sospechosas”) en algún momento.

Tal vez el desafío que se nos plantea hoy a los que queremos servir con la música en la Iglesia, sea el abrir nuestro corazón y nuestra mente para que más allá de nuestras preferencias musicales sepamos servir a nuestras comunidades de la mejor forma.

Y, por supuesto, prepararnos de la mejor manera para que en cada celebración, la Asamblea participe y se comunique con nuestro Buen Dios a través de nuestras canciones y no bostecen mientras cantamos !!!


Fuente: http://www.trovador.com/index.php?option=com_content&view=article&id=199:ique-tipo-de-musica-tenemos-que-usar-en-nuestras-celebraciones&catid=113:musica-cristiana&Itemid=201

 

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